martes, 9 de marzo de 2010

Carmen

(amarse igual, poema 55)

Carmen
Algo más de ti
que contemplar tu hermosura todos los días
hiriendo y alabándome:
Contemplarte me llena de belleza por dentro.
Me llena de belleza
...Y se me escapa.
Como una espada entrando saliendo de mi vida
tu rastro tu hermosura.

Carmen
iAlgo más de ti!

Algo más de mí.
Déjame entregarte primaveras palabras
con la prensa oscura.
Son tuyas.
A la baca me vienen
can tu imagen luciendo en mis neuronas
sol más radiante que el del cielo.

No te manchan.
No te comprometen.
Te hacen guardiana de una voz única.
La mía. Que será segada
sin cosechas de triunfos para sus frutos.
Momias para el recreo lírico
de futuros descubridores de versos.
........
Y lo más hermoso de los seres
reducido.... ¿a qué?
¿A qué? ¿A qué reducido?
¿En manos de quién?
¿Bajo qué ojos no buscados?
Yo busco los tuyos,
busco la vida...
La vida de escribir tu entraña
así me escribas.
Voz de tus labios más que letras;
la flor de mi garganta embriagando tu oído.
No este papel que te deslizo en la mano
aspirando a eso...
serpenteante orquídea
subiéndote de la muñeca al brazo
para bañarse en la luz de tus pupilas
....................Carmen

viernes, 26 de febrero de 2010

Paréntesis en la coda de esta redacción

A falta de los 9, o poemas que fuesen, y a falta del ISBN y los 3 ó 5 ejemplares correspondientes para depósito en la Biblioteca de bibliotecas de España (¿Registrarán los plagiarios, suelen ser profesionales del ramo protegidos por derechos de autor, la obra de una antes que la registre una misma?), dejamos este libro de momento ahí. ¡Tanto de lo que escribí a lo largo de cuarenta años de escritura sin reconocimiento, y sin recompensa alguna al esfuerzo realizado, al mérito que una pudiese tener; tanto de lo que escribí aguarda de mi mano que a la luz lo ponga!

Empecé en este mismo perfil importando desde mis otros perfiles dos de los libros que en ellos intenté salvar y la locura de pretender encontrar en internet lo que no encontré en la vida real a lo largo de 40 años, la amistad el aliento de los que aquí mismo escriben hartos de no tener ningún reconocimiento, salida, etc, me apartó de ese que hubiera debido ser mi único propósito; ellos se llaman y aquí les abrí página a la espera de su rescate: "Para acabar con el mundo" (escritura realizada a la muerte de mi hermana) y "Esta luz sepultada" (dedicada a otro Amor perdido o que nunca lo fue. Pero tanta es la amargura de mis cinco años perdidos por este medio, donde lo único que me tropecé fue a gente dispuesta a realizar con una lo que no hicieron sus colegas de la vida real: enterrarme definitivamente, tanta es la amargura y la contaminación que sufrieron esos dos intentos, que aquí todavía les dejaré reposar un rato a la espera de su turno. De hecho, en ambos quedará algo o mucho de lo redactado sin tener nada que ver con lo que ambos libros eran originariamente. Y a partir de ahí, ya edificaré sobre ello LO QUE ERAN EN REALIDAD, O LA INTEGRIDAD de esos dos libros.

Ahora vamos a comenza con "Nunca muerta" o quizá con "Eccehomosexual". No sé a cuál de los asesinados libros de mis veintitantos años abriré primero puerta o ventana aquí. ¿Al "Nunca muerta" que no sabemos cuántas manos, ojos, o cuánto de su material tomado por otros, ya que el único libro del que se me ocurrió hacerle el regalo a otra poeta pensando recibir algún tipo de apoyo o aliento de su persona, cuando quizá únicamente lo que antes dijimos?

Me da tanto asco pensar en la literatura que para sí acaparó todos los méritos reuniendo apenas un puñado, y esos pocos méritos ser lo bien relacionados en este mundo mercachifle, da igual si literario o de los escenarios o de todo tipo de mercados... ¡y no digamos de la "literatura" que se hace aquí por internet, MÁS BIEN LA QUE SE PROMOCIONA!, como la anterior acaparando para sí todos los méritos, ayudas, subvenciones, becas, publicaciones, sólo por saber relacionarse comercialmente, premio a los mercachifles, que si en o por asociaciones feministas de toda índole (¿y cuándo su feminismo que no fuese otra cosa que su atravesado interés? ¡AQUÍ SI HAY FEMINISMO, AUNQUE DEL BUENO, EN TODA MI ESCRITURA NO SUBVENCIONADA! AQUÍ SÍ HAY DEFENSA A LOS DERECHOS HUMANOS, DEFENSA A LA CULTURA, ESTA MEJOR QUE HACEMOS LOS MARGINADOS, LOS QUE SE NOS HA DE ENTERRAR PARA LUEGO RESCATARNOS, SIEMPRE A MEDIAS Y CON TANTO Y TANTO PERDIDO POR EL CAMINO, OTRAS MANOS, QUE SE LO DIGAN A ALEJANDRA PIZARNIK EN EL OTRO MUNDO) que si por ayudas, también de toda índole, dadas a lo que llaman cultura y es únicamente el que algunos pocos mamen, sobre todo del merecimiento que a muchos otros, que nunca mamaremos, nos es debido. Tanto asco me da pensar en eso. Que no voy a empezar por "Nunca muerta", libro entregado, en su día, a otra poeta, para que con él hiciese.... lo que se le dio la gana.

Comenzaremos por "Eccehomosexual". Quizá estaba todavía viva Alejandra Pizarnik en Argentina cuando redactado.

miércoles, 24 de febrero de 2010

No ignorar al sexo

(amarse igual, poema 54)

No ignorar al sexo
o feroz lanza veloz al rojo
vendrá a clavar su diente en la ternura
incendiando los bosques de caricias…
Fénix alzándose a una vida nueva,
de esas cenizas.
Mi mano, su pluma silenciosa,
aleteando tu escultura,
alzándola del suelo,
seda ya tu piel trazando
la aurora de ese vuelo.

Hay que seguir el mandamiento,
y no ignorar al sexo
desde esta condición de Amor
que ante ti me coloca
sin protección alguna.
No ignorar al sexo
que lucha por tomar tu inalcanzable boca.

Qué más quisiera yo que presentarte un alma,
mar en calma
sin deseo de labios
navegando su transparente espuma.
Qué más quisiera yo que conformarme
con besar la hermosura
desde esta condición de espía
con ojos insaciables.

No ignorar el sexo:
Lo rojo de tus labios.
Mas soy capaz de eso:
¡Desoír su llamada!
Algo me ayude sin embargo
a soportar la prueba:
Tenerte cerca.
Límpida fuente en que saciar la vista.
Que es Amor Luz,
Oídos, Verbo.
Ese hablarte y mirarte codiciados,
ese que me digas,
que me estás mirando
a través de todo.
Ese hablarte y mirarte codiciados
que nos devuelve hombre
del animal que fuimos.
Que ni el Amor más platónico perdona
la ausencia de la voz los ojos.
Verte, aunque no acariciarte,
es mantener el fuego de la Vida,
tu presencia avivándolo.

No ignorar el sexo….
El cáliz de tu boca
y beber en ella el vino
sagrado de los cielos,
fuente de inmortalidad
las vides de unos labios,
puertas abiertas
a Cimas de Otros Mundos.
Morirse al besar tu boca:
La muerte que reclamo,
la que me merezco.
Que se me pare el corazón entonces,
igual que a Rilke la espina de la rosa
lo arrancó del suelo
en un vuelo de pétalos, suspiro,
escala de Jacob de alma exhalada.
Y esa es la muerte de la que quieres huir
…Pobre de ti.

Pobre de mí que comparto esto contigo.
Caín te vuelves, de preciosa escultura.
Mientras exista gente como tú
a la que sexo y Amor le dividieran
se sabe qué esquizofrénica mano social,
carne y alma montando la bipolar representación
de esos locos que “cuidan” nuestra salud mental,
caminos del Cosmos permanecerán borrados,
cerrados a toda búsqueda.
¿Y te ha de bastar con nuestra sangre,
la mía si no hay más otra,
para borrar tu condición?
Caín al que no podemos devolver la herida,
Abel sacrificado.
Pero mendiga tú, necia y mendiga,
que haces del mundo el lugar en ruinas
donde algo ha de morir para que algo sea.
Paraíso que era,
Paraíso que ha de volver a ser
¿cuando mi sangre te bendiga?
¿Ese sacrificio buscabas?

¡Al fin algo más allá del sexo!
Algo como el sexo y éste sin alma:
Sacrificio.
Perfecto ritual.
No ignorar al sexo…
¿Pero hacerlo si de Amor va vestido?
¿Practicarlo en el muladar?
“¡Qué rico!”, se dicen;
puede que sea.
…Qué pena:
Sólo se me ocurre.

Morirse al besar tu boca:
La muerte que reclamo,
la que me merezco.
Que se me pare el corazón entonces,
igual que a Rilke la espina de la rosa
lo arrancó del suelo,
pocilga que pisamos,
construcción colectiva.
¿Hay más guarros entonces?

¿No todos son pesados
que resuelven a rimas
lo que debieran a bofetones?

Mírala, qué rica.
Somos vendimiadores
de la única viña dada como prohibida
por cuantas religiones
y demás agrupaciones de… no guarros
de nuestra sociedad.
Degustar de ese racimo
es hacerlo de ser el que se es.
¿Como sólo Uno lo ha sido,
como sólo unos cuantos pueden,
como sólo los… no guarros?
¡Mira, que son tantos los ojos que a esa luz se cierran…
que allá los tuyos!
No voy a pelearme con los hermosos ojos,
con las hermosas bocas
que quisiera besar
sin contiendas….

¿Que así es más rico?

Mira que eres retorcida.
Y que cada cual se muera de su muerte
como dijera Rilke.
Tal vez la tuya se encuentre
en alguna cocina
del después de follar
con el cigarro pendiendo de los labios
como el asco.
Yo, tanto he amado a la Mujer
que debo fallecer en sus labios,
beso de su boca devolviéndome a Dios,
no entre las redes de Salomé ninguna
para condenas a muerte de inocentes
por la promesa de yacer con Herodes
que lo resuelven todo a puñetazos,
digo, a cabezas cortadas,
a “el mundo será como yo o perecerá,
mis legiones se encargan,
yo dictamino”.

¡Y no me estorbes más mientras escribo!
Calla.
Lanza veloz feroz clavándose
sexo incendiario
en besos manifiesto.
¡Por favor su rostro!
… No el tuyo.
Agua que apague la llama que devora.
Sumergirme en ese lago
de sus mejillas frescas
y encontrarme la calma de la dicha.
Allí me veo:
niño corazón flotando en la ternura,
dulce ternura, atemporal, de fresa.
Ardor de labios que su presencia cura.

Sexo estéril de ojos desecados,
momia del mundo reproduciendo muertes,
muertos que nacen a degustar gusanos.
¡Sexo estéril!, con aplomo te llamo.
Sexo que has hecho un infeliz del hombre
y no digamos si de la mujer.
Sexo necio que vives de las bocas
sin nombre propio ni ojos diferentes.
Desalmado sexo que a rastras nos colocas
y no de pie en el mundo.
Esterilidad de la que brotan vidas.
Infierno vomitando sus cosechas.
Satanás recreado.
El tiempo recorrido a la inversa,
derecha del mundo
aunque no de su inteligencia evolución:
de vivos a cadáveres;
de ángeles a cerdos.
Todo lo bueno que pueda tener el sexo,
sea una boca que muerda y nos arranque
para implantarnos en otra poesía,
beso-Otelo sacándonos de un mundo
donde hasta el verso yede
a impertinente coito,
todas las escenas para él.

Sexo estéril de ojos desecados….
No es fértil encontrarse encerrado
en la cueva del lobo
que abarca de la impotencia a la necesidad.
No quiero para mí esos límites:
Necesitar orgasmos
retorciéndose en su consecución
y en su no consecución.
Aspiro a líneas rectas.
Paralelas buscándose a infinito
de ojos enfrentados,
avenida por la que discurre toda la Creación.

¡Ah! Fértil ternura niña de estar enamorado así.
Nos colocas al mando
de esta nave en el lodo que es la vida.
No ser más siervo que azoten temporales;
emperador del Orbe,
cetro tú cetro yo,
en el centro.
Fértil ternura niña refrescante y posible
en las líneas de un rostro.

Así pues, NO IGNORAR EL SEXO.
Pero ¿cuál?
Elige el que no quieras ignorar.

martes, 23 de febrero de 2010

¿Cómo decirte Amor?

(amarse igual, poema 53)

¿Cómo decirte Amor?
Da hasta miedo.
Es mejor bautizarte Amiga mía
Vida mía
Siendo mi vida más que yo.

Amiga mía,
Me conformo con ese rato de atención
que al amigo se presta.
Conversa.
Párate conmigo.
Caminos de tu lengua
descubriendo los mágicos rincones
donde almas se encuentran;
¡ese hueco exacto de tu espíritu
hecho a medida del mío!

Es todo lo que necesito para decir que hay Dios.
Si tú no me transportas al Cielo prometido,
de tu palabra ígnea en el carro de fuego,
¿qué podrá hacerlo?

Es todo lo que necesito para decir que hay Dios

¿Quién convierte en homosexual?

(amarse igual, poema 52)

¿Quién convierte en homosexual?
El Amor; un instante.
De repente la miras y te dices:
¡Dios mío si es una mujer!
Te deslumbras de extrañeza sin conmoción alguna
porque tú te sientes una,
te sientes igual…
Y he ahí el homo:
hombre igual,
Mujer.
HomoAmor, homoinstante.

¿Qué es Amor
que se salta a la torera los sexos?
Este peluche juguetón
que calienta los inviernos
devorando el corazón
dejándonos indefensos.

Es Amor un asesino que te degüella a traición
al par que te da la mano
para alzarte por encima del resto de los humanos
en su mortal apagón,
humanos ¡que nunca! nunca se sentirán degollados,
nunca apretarán su pecho
para sujetar la vida
que le arrancan las heridas
que el peluche juguetón le infligió.

Y ellos, mortales.
Tú, no.
Tú con tus heridas;
y ellos su vida sana,
la del mortal apagón.

Algo que se desprende de la materia

(amarse igual - poema 51)

Algo que se desprende de la materia

(Al neutrino de Pauli.
Esa partícula que se creyó sin masa
y puede que tenga 10-9 de la del electrón,
la masa de algo así como un grado K,
masa que pudiera ser o tener la clave de todo
¿pues pudiera ser igualmente la del mismo fotón?,
pregunta lo superconductivo.
Ahora a 2010, cuando paso nuevamente este libro,
ya que el texto anterior se quedó preso de un Amstrand
para el cual hace tiempo que no existe impresora)



Algo que se desprende de la materia
y no es materia.
Algo que convive con nosotros
y jamás será visto,
aunque diseñemos aparatos que nos sirvan de ojos
y los detecten
en su marcha sin trabas por el Cosmos,
ojos que nos digan que están ahí
atravesándonos desdeñándonos.

¿Hacia dónde viajan
hijos de la materia y no materia alguna?
¡¿Han descubierto acaso los científicos
la exacta partícula que compone el alma
y habita en los neutrones?!

Alma de neutrinos quedará cuando desaparezcas,
del cuerpo que un día fuiste.
Alma de neutrinos más veloz que la luz
mucho más transparente
y capaz de calar más hondo.

Y ahora a 2010
he de decir de la partícula de Pauli,
que ella llevará el misterio del mundo
(que sus colegas dicen que la clave
respecto al Universo se expanda para siempre
o vuelta hacia atrás haga implosión,
según pesen, según haya tantos,
que parece ser que no, que no los hay,
y todo, la materia se disolverá como un suspiro oscuro,
sin fuerza gravitatoria ni eléctrica ni nuclear que la ate
a la cooperación de este Ser colectivo que somos,
Es el Universo)
si mi partícula 1/2εoα se lo permite,
o así quiere ella, c2 K su temperatura energética.
Sigue siendo como la luz, igualmente, esta masa
o su temperatura.

Si yo dijera como Cristo

(amarse igual, poema 50)

Si yo dijera como Cristo
La muerte es una mentira,
“la enfermedad la vejez el dolor no existen
pues éste ha vencido éste”,
que dijese mi sueño REM
señalando el éxtasis de una mitosis
o los dos polos de un imán
y el campo que suscitan
cual los microtúbulos mitóticos;
si lo dijese,
¿alguien me creería
¡si hasta ni yo misma del todo,
si hasta aunque nunca deje de buscarlo
más me lo hacen ver imposible!,
alguien me creería
si hasta me miran como se observa al loco?

Cristo encontró hombres
que como él eran más que humanos
o tan confiados o tan de fe como él
…Un mensaje se vierte sólo
en los oídos apropiados.
Yo jamás tuve oídos,
ni aunque me desorejasen
como a aquellos pendones
o a Van Gogh,
para ofreciéndoles
mis pabellones auriculares
atentos a las melodías,
ellos me los prestasen a su vez.
¡Prestadme oídos!
…Si ni los bancos el papel moneda.

Vamos, raza de incrédulos,
al matadero desfilando
en completo silencio de las almas
no exento de estentóreos chirridos
de cuanta comercial manifestación
en esos tratos carnales del compro-vendo.

Nadie se atreve o está capacitado
para helar la sangre del verdugo,
cual el delirio aquel de los viejos cristianos,
entonando cánticos de gloria
a la hora de dejar este mundo.
Entonarle un canto a la gravedad del óbito
que desvaneciese las leyes de su punto final.
Ese canto de ternura infinita, infinita bondad,
total inteligencia,
que desmontase todos sus mecanismos
habiendo llegado a conocer sus propósitos.
¿Y dónde la ciencia?
Está en la física más que en la biología,
si estáis atentos
a que Un Nuevo Mundo os daré,
Unos Nuevos Cielos,
Un Nuevo Mundo es posible.

Y esa es mi ternura para hoy,
mi bondad infinita,
para las que os pido
me prestéis los oídos;
algo tan fácil de otorgar
como desorejada ando,
cual los pendones,
de habéroslos prestado,
tanto y tanto,
con anterioridad.

Y he de decir como Cristo
lo de la fabulosa muerte de la fábula
….mientras no me lo creo ni yo.
Que esa fe fue muriendo a base de torturas,
muertes incomprensibles de piedra de tropiezo,
puertas cerradas al conocimiento:
campo que no has de labrar
déjalo que se pudra,
que nadie entre donde yo salgo
o dictamino que se ha de salir.
¡¿Y quiénes fuisteis vosotros desgraciados
para saber del lugar la hora
sin tomar consulta de lo mismo
al resto de nosotros?!
¿Acaso andabais sobrados de inteligencia?
¿De la ciencia, de los dioses, de los cielos,
tenéis el monopolio?
Ya sé que de la Tierra.
Esta que hasta de su seno debiera escupiros
cuando bajarais a ella desfilando.

Al palacio de tu espíritu

(amarse igual, poema 49)

Al palacio de tu espíritu
con el oro y la luz de la palabra llamo.
No me dejes hundida en esta mugre
que es el sol sin tus rayos.
Tristísimo cuadro de horizontes de cenizas.

Realizar tu sueño preferido

(amarse igual, poema 48)

(Sigo sin comprometer la integridad del libro,
era más largo de lo que yo pensaba,
aquí en el internet de todos los atropellos como la vida.
Jamás supe componer nada a medida ni bajo reglas.
Mis libros poéticos son tratados de astronomía
o de física cuántica
antes que escuálidos ejemplares
del hambre que mató a todos los poetas,
hambre de amor libertad y justicia
para la palabra,
hambre de pan y de agua
que se le apartó como a Tántalo
a más se esforzase como Sísifo,
negro sin sueldo y sin respeto alguno
hacia su condición de trabajar con los sentimientos
y las ideas
más incluso que lo hayan hecho cuantos psicólogos
físicos filósofos.
Sigo sin comprometer la integridad del libro.
Así pues habré de habilitar otro MEDIOLÁNUM,
prologus, introito a la mitad de la otra mitad del libro,
Poemario o relicario, rosario,
que lo mío sí tiene más consistencia de Biblia)



Realizar tu sueño preferido
Ponerme a cocinar tus ilusiones
Reo de esa inspiración que te coloca
en la cima del orbe.

¿Masoquismo?
Hay algo más en el deseo de querer servirte:
Ayudar a tu realización supone realizarse.
Sentirte la Mujer que eres
es descubrir mi más íntima hondura de Mujer.
Tu felicidad nombra mi vida,
como mi dicha aspira a ser también
el nombre que te des ante los otros.
Un hombre completo:
Un hombre realizado;
UNA MUJER.

Y estar tan bien con uno mismo
supone el riesgo que indefenso deja
a disposición del torpe dios del tiempo.
¡Nunca un hombre perfecto!
¡UNA MUJER!
Nunca un amante que a la vez fuese amado
más que efímeramente.
Y el planeta recoge todo maduro grano
dejando que en las ramas del árbol de esta vida
siempre quede pendiente y como estéril
el fruto amargo del dolor
de aquello que se supo perfecto
mientras fue tan perfectamente abatido.
¿Y es así, estéril?
¿Y aquello retorcido, apenas un muñón,
es el maduro grano,
así se madura, lo maduro así,
torcido y amañado?

¡Qué escisión entre mundos!
Qué división de necios criminales:
La perfección, sin carne;
la carne, sin Amor.
El dolor como estéril,
fértil la falsa risa o el falsete.
¿Y la dicha de nombrarte?
Tu felicidad nombra mi dicha
… Hay tanto dolor en eso.

Y el santo se arrodilla ante su Dios;
y acepta el hacha que le corta el cuello.
El amante hace lo propio ante su Amor;
y asume el destino que habrá de helarle el alma.
….Aunque ninguno de los dos hará otra cosa
sino prestar pleitesía a su propia belleza,
quedarse en ese estado, don, de gracia
que al martirio le empuja a la desilusión.
Estado-don de gracia.
A pesar de los cuellos separados del tronco;
a pesar de destinos empeñados
en hacer otro tanto con los Amantes:
No es bueno que la dicha venga al mundo y se instale,
no sea que lo reforme.

Mas una se queda con la Perfección cuando la ha conocido;
cuando te toca con su ala estás perdida:
Sabes que ese es tu Reino.
Y ni importa si lo redujeron a escombros.
Y no importa que le llamen dolor
si así es tu Rosa….
Aquella de los seis pétalos
contra el asfalto rotos.
Seis gotas de sangre debajo del zapato
que así borra las huellas de un crimen.

Hay momentos en que estás tan cansada

(amarse igual, poema 47)

Hay momentos en que estás tan cansada
que no sabes si es Amor lo que sientes
o indiferencia a tope.
Cansada de 20 horas de trabajo seguidas,
12 o más frente a un negocio que no quiere marchar,
y tres o cuatro ante unos libros que tampoco.

Hay momentos en que estás tan cansada
que no sabes si es Amor o indiferencia
lo que a ti me inclina, lo que a estos folios
… ¡Si hasta la letra no acaba de salirme!

….Cansancio…. Indiferencia.
¡Exprimida!
Eso es lo que estoy.
Deprimida de verlo
sin poder atajarlo.
Horrorizada de saber que me entierran
que empujada al límite de este agotamiento
me entierran,
¡con el alma tan viva!
Intacta esta inteligencia y sus dotes
que desaprovecharon con su ser fanfarrón,
con su corrupto mundo
y nunca llega el mejor lo mejor
sino lo señalado por prevaricador índice
sino lo seleccionado por la plebe
por el pelotón de los torpes o de fusilamiento
de cuantas agrupaciones colegiadas
de cuanto corro de imbéciles patentado.

Estar TAN CANSADA
….que ni la letra acaba de salirme.

¿Por qué ha de ser bello todo lo lejano?

(amarse igual, poema 46)

No he de callar, por más que con el dedo,
(Epístola satírica y censoria… –Quevedo-)
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
……..
Son la Verdad y Dios, Dios verdadero,
ni eternidad divina los separa,
ni de los dos alguno fue primero.

….
Y estos otros de la misma Epístola
y de los cuales su música fue presente
en la Elegía a Ramón Sijé de Hernández:
Señor excelentísimo, mi llanto
ya no consiente márgenes ni orillas:
inundación será la de mi canto.


Pues yo no he de callar por más que con el dedo
y por el miedo
aquí en la internáutica espesura y sus depredadores.
Y aquí va otro de los cantos de este libro que me ocupa:

¿Por qué ha de ser bello todo lo lejano?
El átomo; la galaxia remota.
¿Por qué no en mis brazos ahora?
¿Por qué esperar a que te conviertas
en cegadora luz que abrase mi retina?

Tanta belleza inabrazable, se diluye en las sombras.
Luz que ni se toma la molestia de tener un nombre,
de que así, de llamarla, alguien la dé por entendida
en el éxtasis de su aprehensión.
…Que ni se molesta… de tanto estar perdida.

Luz que así nos borra, y aunque bella,
ignota incomprendida,
de cuanto nos hace únicos.

Y así, lo mejor en el hombre lo anula como tal.
Y viene la nada a devorar el resto…
Quizá el esqueleto de esta sonrisa rota.

lunes, 22 de febrero de 2010

Has sellado mis labios y En el principio era el Verbo – Ella era el Verbo

(amarse igual, poemas 44-45)

(Creo poder añadir dos más sin comprometer la obra ante los desaprensivos)

Has sellado mis labios
Me miras desde lejos,
bofetada de muerta flora sobre las mejillas,
en un bis a bis ayer sus pétalos
los tuyos,
en un sonrosado bis a bis
nacarado idílico.
Y queda:
caminar de nuevo sobre el colchón de clavos
que son mis pesadillas:
realidad que me toca asumir.

No más distinción entre tú y los demás extraños
¿Qué me importa tu vida,
si mueres, si eres feliz, siquiera si has nacido?
¿Qué se me da con quién compartas sábanas
confundes apellidos?
A mí qué se me da..

Mas
¡¿Por qué has aparecido?!
Cuando ya estaba ¡ya!
mi corazón dormido,
mi casa sosegada,
tanto tiempo tranquilo
sin ser pisoteado como indigno
por Amor,
¡o sin ser elegido por ese mismo Amor
para una dignidad de cuarto de hora!
de cuarto oscuro,
de vicio
cuando no vicio
y sí viciado Amor de circunstancias,
cadenas, arrogancias,
intereses distintos a su condición.

Amor, adolescente sensación
que hace de todo un día
el mismo instante consagrado a un nombre.
Éste y no otro es el Dios de los místicos.
Amor acercándose a la Eternidad
según la intensidad de su latido,
limpiando cicatrices
poniéndole él en barrotes al tiempo
para que éste sepa qué es estar amarrado
a la hora al minuto al año al día,
a los siglos que pasan inclementes
sobre todos nosotros
y en espantosas calaveras nos convierten.

Amor que yo cantara como luz desprendiéndose
de otro cuerpo no tú,
desprendiéndose a besos de unos labios
en la oscuridad;
y en esa oscuridad
verlo ya todo, por fin todo,
ver lo sagrado que es.
Luz viajando por todo lo que existe
desde esa oscuridad.
Luz de ese instante efímero
en que dos entidades diferentes
se han cruzado
se han prendado
……
E infierno lo demás,
ese resto al Amor que es cuanto existe
sin este me prendo
quedo encadenado
del alma que se asoma ahí en tus pupilas.

Y, ahora, tú si me miras,
si te miro yo a ti,
no vemos a otro desgraciado
u otra afortunada
que al extraño que temes
o a la extraña de la que te sientes escindida.

Bonito resumen para el motor del mundo:
Sellar los labios de Amor,
pasar de su caricia.

Amiga, hay que ver cómo es el amor
que vuelve al que lo toma
gavilán o paloma


En muerta paloma convertida la paz que nos dimos,
que fue gavilán tu rapaz decisión.



En el principio era el Verbo – Ella era el Verbo
En el principio era el Verbo
Y Dios estaba en Él
y Él era Dios.

Ella era Él

Ahora deberemos decir
“Dios era-es- ella”
según nos cuenta “El País”.
Han descubierto los neurólogos
que Dios es la Mujer,
pues ella lo es: El Verbo.

Loado el descubridor de lo que ya se sabía.
Pues parece ser que sí: ¡Hay diferencia!
Y esta credencial científica ¿ahora?
Hay diferencia esencial.
No sólo en lo genital;
neuronas;
cuerpo calloso;
corteza cerebral,
ese don de la evolución
mucho mayor en las mujeres.
Cerebro menos pesado,
un kilo menos o un gramo;
pero más aprovechado,
mejor conectados sus hemisferios.
Y ¡ay el Verbo!, ahí,
HAY DIFERENCIA.
¡La porción del cerebro que gestiona este don,
nos capacita más para la Palabra!
Ella era Él entonces.
Ese Dios semita.

Ironía por la cual
toda la historia y, cómo no, literaria,
fue ocupado de varón usurpador.
Aberración que esclarece
por qué la palabra escrita
no vale, y en tantas veces,
voces,
ni el papel
las plantas que se les sacrificó
para ser redactada.
Deforestación a la que se sometió a la flora
para eso,
para eso haciendo peligrar la vida.

El Verbo nos diferencia:
Ser o no Mujer.

En el principio era el Verbo
Y Ella era Él
Y de Ella se hizo todo
Y sin Ella ¿qué se hizo?
¿Quiénes nacieron sin ella,
sin esa generosidad
que la obligó ni a ser?
Mejor no hubiesen nacido
los hijos de su vientre
si nacieron para eso:
Matar a de quien naciesen
o eclipsarle al ni existiesen
de una muerte aún peor.

domingo, 21 de febrero de 2010

Me introduzco en tu xer

(amarse igual, poema 43)

Me introduzco en tu xer
con x,
llaman sexo a ese deseo de penetrar
ser penetrado.
Me introduzco en tu seso,
lanza en tu vida,
quererte conocerte
confundirse contigo
mojando mis labios en el zumo
roja tinta en las venas que te escribe
por la que respiras, creces,
sangras,
desparramas lisuras
como las mixturas que en su pecho llevaba
la flor de la canela
de la Chabuca Granda canción;
roja tinta en las venas
por la que respiras, creces,
sigues adelante.
Introduzco mis labios.
Escriban de ese fuego
versos imborrables,
besos candentes sobre el cristal del mundo.

Me introduzco en tu sexo,
ser yo digo,
xer escribas, xer interpreten,
a la búsqueda de la prometida inmortalidad
perpetuación de mi especie:
Yo.

La Eternidad conseguida.
Amar es ser eterno.
Yo para siempre:
Tú conmigo.

Única flor en un desierto

(amarse igual, poema 42)

Única flor en un desierto
Única flor único tiesto
en balcón único.
Única flor en el jarrón
de la única mesa.

Así única y magnífica en tu género
te alzas del suelo cada día.
Sueño ilusión que el despertador no rompe.
Sueño hacia el que apunta con su toque de alarma
el tantas veces odiado despertador.

No hace falta regar aceras
ni depositar alfombras a tu paso
para que crezcas como las amapolas
derramando sencillos mayestáticos labios
sobre asombradas piedras.

“No te asimilo el novio, ni a ti ni a ninguna mujercita”. Dice la Selección

(amarse igual, poema 41)

No te asimilo el novio.
A ti con novio.
Permíteme.
Perdona.
¿Qué más mujer para la mujer que la mujer?
¿Qué mejor marido?
No es adversión (femenino antiguo de aversión
según el diccionario)
hacia la otra mitad sexual del mundo,
aunque merezca todo el menosprecio su actuación histórica.
Te hablo con la lógica fría de la naturaleza
que selecciona a los supervivientes;
te hablo desde la mente donde un Dios se instaló.
Y desde su real trono frente dice:

-No habrá más sexo que uno….
Porque el sexo acabó.
Acabaron sus días de torpeza.
Y laméntense de ello los machos
desde su acorralado cromosoma Y
por la evolución,
laméntense si consideraron y construyeron
eso como su mundo.
Porque el sexo acabó,
el reino del cerebro empieza ahora.
Ahora cuando se ve, ¡gran misterio!
por lo tanto y lo tanto que se ocultó,
que no sólo la neurología
sino la biología toda
primase un genotipo fenotipo
para ser seleccionado,
no por ningún genocida y su supremacía de raza
sin fundamento alguno,
sino por ella, LA NATURALEZA,
esa usada tanto y tanto de cruz de entierro
para los elegidos
por su SELECCIÓN:
Mujer
Inteligencia.
El reino del cerebro empieza ahora
al trueno de ninguna trompeta apocalíptica
sino de la cruda realidad,
esa en la que también se nos sepultase tanto y tanto
a los elegidos:
SELECCIÓN.
Y los memes de los genes tomaron el mando
y ante esto se vieron:
¿Para qué coño hace falta un varón?
Se siente por los coños que lo sientan
y por los varones que no se quieren dar por aludidos
retrasando cuanto está en sus manos
la cruda realidad de la Selección
que esta vez les muestra la cara amarga a ellos.
¿Para qué coño hace falta un varón
cuando los genes se pueden mezclar con los genes
sin su concurso?

-El reino del cerebro empieza ahora.
Pero no todo lo mujer. No todas las mujeres.
Hay cualidades de varón que sobrevivirán;
hay varones que merecen más el nombre de mujer
que muchas de las mismas.

¿Y puede ser uno de esos su novio?
Pregunto al Dios que habla desde la Razón
o por ella….
Qué mala suerte tengo.
Permíteme.
Perdona.
¿Qué mejor mujer para la mujer que la mujer?
¿Qué mejor marido?

….Tu novio

(amarse igual, poema 40)

….Tu novio
¿Para cuándo la boda?
Me trajeron un ramo de novia
a regalar mi nariz
¿para presagiarme esto
tras el “Sí” efímero?
Qué carcajadas se corre
a nuestra costa costillas el destino….
Tu novio.
Por entre las flores crecen víboras.
Todo presagio o arma de dos filos
siempre esconde
la helada hoja
de la cruda realidad.
Acordémonos del mal de otro que para nuestro bien viene.
Lo hace para nuestro mal.
¿Por quién doblan las campanas?
Lo hacen por ti.

En el vacío del Amor

(amarse igual, poema 39)

En el vacío del Amor
Se instala el sexo.
Por ello yo te amo amo y amo
sin grietas por donde asome la amenaza
de devolver este edificio luminoso
a la oscuridad imperante.
Frágil edificio de vidrio destellante
traducido en palabras manos ojos
pero no en concreto órgano
o planta del mismo.
Democracia de edificio
del ático al sótano.
Todo habitante emite su voto ahí,
hasta el portero de la finca,
puede ser los instintos más primarios,
supervivencia, ¡incluso reproducción!,
pues “gloria os daré
que más que hijos e hijas”.
Esas palabras de la Biblia que siempre se omiten
en todos los discursos de las democracias
que no sean este edificio.

¡Te amo con todas mis aristas!,
aunque duela esta construcción
como las grandes obras duelen.
Me duele y me ilumina
este amarte sin reparar que existe
sótano o escalera de servicio
necesitado de reparación
si ello no lo pide,
libre es de hacerlo
en esta democracia de mis sentidos,
sin reparar que existe avería alguna
en los peldaños que ascienden o descienden
de la reproducción.

Pero cada cual tiene
su almario a cómo se las arreglase,
cada cual es propietario
de su frágil edificio de vidrio destellante
y sabe lo que ocurre allí.
Cada cual es muy quién de figurarse
que su almario no le es propio intransferible
que el orden del mismo depende
de cuantas manos quiera
que entren a configurarlo:
consideraciones sociales,
de familia,
de no seré yo menos que los otros,
no me mirarán con la compasión.
que al eunuco o la solterona
(esos son los calificativos misericordiosos
dados a la camada de infértiles
de esta raza de conejos
y su demagógica reproducción
convertida en explosión demográfica)
que se mueren sin hijos,
con la sonrisita socarrona
con la que se les tolera
como si ante un bicho raro.

Y en tu vacío de Amor se instale el sexo
si así lo preferiste.
Recuerda lo de la abuela,
tanta mujer desposada contra su opinión,
más que sin:
el amor lo hace el roce.
Digamos, sin consideraciones:
¿el amor lo hace la fricción de sexo con sexo?
¿o el asco?
Y si el asco, la indiferencia, el tedio, el odio;
no llames a mi puerta
recubierta de los harapos de tu propia elección.
Recuerda que me dejas en peor miseria.
Al fin tú estarás de lo más ocupada
viviendo la vida para otros, o de otros,
de lo más ensordecidos tus propios sentimientos.
Y si en el vacío del Amor se instala el sexo,
¿qué soledad por tanto?

Satisfehaciente, como alguien dijo.
Añadiré este verso de estrambote aquí.

Carta de amor de esta niña que fue Carmen

(amarse igual, poema 38)

Carta de amor de esta niña que fue Carmen
a su primer amor, fue un muchacho.
Aún la guardo en mi mesilla.
¡Y te pensabas tú mejor destinataria que él!
¿Y lo pensaba yo?

Le decía:
¡Vuelve! -Él también se marchaba-
Que te llevas mi alma, vuelve.

Algo así le decía al misterioso chico,
triste chico.
Para mí que éste
era ya homosexual a esas edades;
y me contagió.
¿Cómo si no podía desprenderse
sin tomar mi carta ni mis manos
que tantas veces cruzamos en peleas
y en camaraderías?
¡Y aunque sus padres se lo llevasen
a la Gran Canaria,
o a la Gran Mentira,
…o al hijo de la Gran Cura
que fue él,
su abuela, mi vecina,
y sus parientes!
¿Era ya homosexual, entonces,
y distrajo conmigo,
tan parecida a un muchacho,
sus melancolías de algún canario
que en su tierra dejase
al venir aquí?

¡Cabrón niñato,
el favor que me hizo!:
Este de conocerte
y de abordarte en una carta
que esta vez si llegó
y hasta obtuvo respuesta;
aunque más nos valiese
ni la hubiese tenido.

¡Ojo a navegantes!:
La homosexualidad se contagia.
Si te enamoras de uno,
corres el riesgo de pasarte a su bando
y hasta sin percatarte,
pensando que lo haces
pues la naturaleza
así lo decidió.


Y aquí está también mi epístola en verso,
algo así como un libro de la Biblia
que te redactaba y redactaba
sin atreverme a entregarte…
Sería por algo:

Otra vez me quedo con la carta en las manos
Pronto alcanzará extensión de libro.
Mi aparecida, mi embozada,
jugando al amagar-me-largo.

Y tus nubes me acosan pertinaces
como hechizo de bruja,
y es tu pie en acto de presencia
y ellas se deshacen;
y he aquí el prodigio de la luz conmigo.
Asomo el rostro como para respirar fotones
de esos nubarrones con que me envolviste
hace un rato….
Y de pronto se apaga
produciéndome una sensación de ahogo:
Ya has desaparecido.

La luz se ausenta de la carne
para iluminar otra carne
en la orilla opuesta del mundo.
La luz se ha ido
y el silencio ocupa su lugar.
Vuelve con la materia que dejaste tan fría,
vuélvete oídos acogedores
que calientan el don de la lengua;
dame acogida.
Quédate para convertir en diálogo
esto que se parece a una masturbación:
Monólogo de amor
con el tratamiento de textos.
En mi cuarto, estas teclas,
creyéndose tan brujas como tú,
jugándome la alquimia de recomponerte.
Mala pasada ¡vive Dios!

Paisaje en ocre,
otoño presagio del invierno crudo:
Te pones delante de mis ojos.
¿No ves que si apareces
a todo le cambia la cara del valor
y se vuelve mentira
después de que te has ido?
¿Y qué culpa tiene todo cuanto existe
de verse depreciado
sólo con tu presencia?
Maldita avara
que así cambia de valor las cosas:
Riqueza sólo suya,
sólo con ella.
Que todo se vuelve
melancólico y tierno
buscándose la luz
de la imagen perdida.

Después de verte,
una vecina tuya que se casa hoy
ha venido a mostrarme el ramo.
Una preciosidad en ocre y blanco
como tu presencia de hace unos momentos.
Tomo como lindo presagio
la extravagancia de esta mujer,
pues ¿no dicen que es de mal augurio
mostrar el ramo antes de la boda,
sólo el florista y la novia
antes de los altares?;
¿lindo presagio para mí
este de la mala suerte
para la novia boba?
Qué cuervos somos:
su mala suerte apuntando a mi dicha,
no hay mal de otro
que no venga por nuestro bien…
Maldades que hasta damos por buenas,
si te imagino a mis pies enamorada
como se supone que está ésta de su ya marido.
Te imagino a mis pies enamorada
del modo que me pongo a tus pies.
Amarse igual importa
y más si llamarse,
te escucho repetida en mis sentimientos
y se me escalofrían dígitos de oprimir teclas.

Escucho a Vivaldi para emocionarme más,
concierto de violín alzándose a las nubes
por mi ventana
junto al plateado humo del cigarro
en los tintes, también ocres,
de la atardecida.
Trenzándose a tres:
Cielo, notas, humo.
¡Trenzándose a cuatro!:
Horas de vida que me quito, humo que expelo,
cutis de labriego que se me pone
voz de camionero.

Pero:
Tu ocre blanco vestido,
y el ocre y blanco del ramo
confundidos así
en mi pupila
me hacen cantar de voz soprano:
¡Amarse igual!
en un éxtasis tonto.

Imagínate a la orilla del mundo
en el reino de lo transmaterial
en un amarse igual confundidas
que sumergido en un mar de belleza sin forma.
Belleza incontinente
de ser lo contenido
y por ello no hay forma que la pueda encerrar.
“¡Yo soy la médula del mundo!
-se proclama sin modestia alguna-
La espiral del Todo a mi entorno se enrosca,
gato feliz con ese mimo de frotarse en las piernas
del dueño o dios que le hace estar vivo.
Imagínate en esa espiral hundiéndonos
flotando
en un amarse igual
ya no sujeto a formas
….En un mar.
Y allá en el fondo,
sirena de cuerpo estremecido
para mi red de amar,
mi sed
de AMARSE IGUAL
LLAMARSE
REPETIRSE.

Escribir poesía

(amarse igual, poema 37)

Escribir poesía
es asomarse al espejo
en el que la madrastra de Blancanieves se veía.
Cada vez que me acodo sobre mis renglones
para mirarme, me gusto más.
Por ello quiero compartir este gusto
que por mí misma tengo
para alegrar tu vida,
tú que me estás leyendo
y, como ante un espejo,
te sientes repetida.
¿A que nos parecemos?
No hay nada como no necesitar
ni azogue ni cristal
para estar viéndose.
En ti me veo
que te leo
QUE NOS ESCRIBIMOS
que sé que estás mirándome
y te dices:
-¡Anda!, si es yo.
Yo me contento con tu rostro
para reconocerme.
Si de ella:
Cada día me veo más bella,
como quiere que la vean;
si de él:
cada día se nos convierte en más inteligente éste,
que apunta su Narciso.
¡¿Será posible que sea ella?!
¿Seré un posible él y ni me noto
de lo inteligente que fui?
Ni me noto distinta, ni me noto,
tan canto parecido.

¡Ay cuántos bosques se talan en tu nombre
diosa Palabra!
Y fuese igual que si un papiro,
que si un papiro mismo a todos contuviese
tan poéticamente gustándonos más.

Mas es cierto que también me desprecio.
Y entonces ya no somos ni parecidos.
Desprecio mis ruinas,
precisamente lo que me hicieron más grande.

No puedo evitar sentirme un muerto entre los demás

(amarse igual, poema 36)


No puedo evitar sentirme un muerto entre los demás
cuando camino entre los demás muertos

Somos una pandilla de ilusos

(amarse igual, poema 35)

Somos una pandilla de ilusos
que acabamos todos muertos

sábado, 20 de febrero de 2010

Han caído seis pétalos de las rosas rojas

(amarse igual, poema 34)

Han caído seis pétalos de las rosas rojas
ramo que trajeron para agasajar a alguien.
Los miro ahí tristísimos sobre el asfalto
lejos del cuerpo al que pertenecían.
Parecen mi corazón
esas tiernas manitas cortadas a las rosas
ellas también mutiladas por ello.
Mi corazón…. Que ese pie ahora pisa
y ni gritar de infarto puede
pues lo sabe la muerte silenciosa.

Los recojo con mis ojos de moribunda
y ellos me recogen:
nos miramos desde la misma sangre
retorcida de la silenciosa muerte,
de dolor que ni puede expresarse.

Helado corazón, helados pétalos
en los que nadie repara.
Sólo pisan
mientras se creen estar pasando;
y de determinada manera, cierto,
sólo pasan y pisan, la belleza ni estorba,
¿tan poca vida tuvo?, tan invisible es.

Qué imagen de cementerio.
Tanto como en las necrópolis.
Las flores y los muertos ajándose
en un mismo abandono.
¡Las flores y los vivos!
Los que estamos aquí
sabiendo que allí estamos.

Cómo nos mata vivir, no Amor, no Amiga.
Qué vacío está el mundo que poblamos.
Qué sin propósito girando
en este Cosmos del volver a empezar.

Seis pétalos de las rosas rojas,
uno por cada letra de tu nombre:
Mi nombre.
Sueño hermoso desvanecido al sol.
Pétalos seis, lágrimas caídas
de ojos preciosísimos.
Ojos rojos de rosas que empezaron a morir
en el mismo momento que a vivir vinieron
para ese terrible destino de servir a otros
y hacerlo con su muerte,
ello el agasajo criminal para algún anodino.

Te diluyes como mi religión como mi fe en la vida
y en el mismo momento en que naciste.
Seis gotas de sangre o letras de mi nombre
introducidas a golpes de suela de zapato
de la tumba de asfalto hasta la raíz.
Florecer debería, transustanciarlo…
¡Y de pronto ahogase a todo transeúnte,
carnívora flor deglutiese los coches,
oleajes de pétalos anegando las tierras emergidas!
¡Ya viene!
¡Ya llega la ola!
¡Ya sube del Abismo
con todos los poderes de la Resurrección!
¡Muerte a la muerte!
Morid pies que pisan,
conciencias embotadas.
¡Callen y dilúyanse seres ásperos!
Desaparezcan con su betún.

Y volarían los seis pétalos
por encima de todo
con su lindísima sonrisa roja
al encuentro de sus madres las rosas
de las que fuesen desgajados.
Y ellas alzándose de la triste tumba
húmedo cristal en que las encerrasen
sin defensa ni labio de protesta,
al encuentro de sus pétalos hijos
irían
que arrancados les fuesen
de brutal violencia
que eufemísticamente indiferencia dicen.
Dicen
….Se llamaba.
Ahora ya ni nombre
lo que jamás lo tuvo.

Yo no escribo poesía de andar por esas nubes

(amarse igual, poema 33)

Yo no escribo poesía de andar por esas nubes
Yo compongo mediocridades versos
que alguna vez suceden a toda criatura,
¡o a tantas!, o a una sola.
Y no quiero escarmentar de este no figurar en ningún lado,
como tú no escarmientas de que te consulten
como si tu palabra fuese las tablas de la ley,
colega consagrado.
Yo no ando por esas las tus nubes,
tus parnasos,
yo estoy estrellada contra la tierra,
esa mi condición de estrella
¿que tú apagas como si dios fueses?

Nos enamoramos: Nos desprecian;
y volvemos a amar.
A escribir volvemos
tras ser despreciados.
Pero no me deprecias,
no me deprecian con ello
sino me revalorizan.
Un día lo verás,
no importa si tan tarde
que aquí no quede nadie
que ya te aplauda o que me olvide.

Volvemos a las páginas,
jamás vacías,
nunca me enfrento a un folio en blanco,
a la falta de creatividad;
lo hago con enemigos peores:
tú, tu mundo,
y mi exceso de ideas sentimientos.
Aunque vuelva a la oscuridad irrelevante
del mundo a solas que es escribir.
Esto que más nos semeja a Dios lejano,
pues el verdadero Dios no es próximo,
ni es sujeto de templos ni alabanzas;
es lo que todos procuran escondido
para que no moleste con su excesiva perfección.
Sí, esa cosa que parece no existe,
Perfeción, la muy pobre
que ni su nombre escribe correctamente.
Nos matan;
e insistimos en reclamar lo justo.
¿Porque la verdad es que no escarmentamos,
que seguimos escribiendo sin para qué,
sin que nadie se dé por aludido
y sin saber siquiera escribir nuestro nombre
CORRETAMENTE?
PERFECIÓN nos llamamos.

Y así hasta conseguir la Piedra,
la Alquimia vuelve sobre sus pócimas
despreciando tu exacta química,
¿exacta?, de planteles consagrados
por los planteles anteriores
que de otros planteles
y todos del mismo plato.
Ese de Judas, rico Epulón,
que regalase más que vendiese
al Cristo a las legiones,
que relegase a Lázaro
a la absoluta sin salida.

Y mira, otro mundo es posible,
mi Perfeción lo es,
dijeron los poderes sobrehumanos.
Pues el mundo no se reduce,
a más que te interese,
a tus paupérrimas cuatro dimensiones,
concreto tiempo y lugar estúpido.

Algo se ha de mover y ha de aplastarte
devolverte a tu auténtica estatura.
Algún peso habría de quitársenos
para que nuestra muelle imaginación
recobre el merecido reposo
que hable de su tamaño con justicia.

Fumar es estar conectado

(amarse igual, poema 32)

Fumar es estar conectado
al cielo con sus nubes.
Es la forma más rápida de cosechar la muerte
sin molestar a otros
con historias de suicidios drogas
o vino que enrojece los sentidos.
Yo fumo porque quisiera descansar,
quiero morir
si es este sin ti todo lo que hay.
Fumo para nublar mi vista no con llanto.
¿Fumar hace fuertes?
Por lo menos callamos y tragamos humo.

Fumar es ascender por la espiral dorada
de los sueños nunca conseguidos
al descanso de los mismos
muerte consoladora.

Ya es triste tener que desear la muerte
un caudal tan enorme de poesía
como es el templo de un cerebro humano;
¡caudal de ciencia tan increíble
capaz de comprender y reconstruir mundos!
Día llegará en que así sea,
ya no impedido por la injusticia inhumana,
en que a partir de la nada
o luz que desprendiese todo lo vivo,
el hombre: la mujer recompondrá el Orbe,
cuando el sol y las demás estrellas
queden reducidos a cenizas.

Y recogiendo los desparramados rayos
como el labriego espigas,
un haz de luz coherente proyectarán sus manos
con todo lo vivo dentro,
todo lo vivo en su exacto lugar
lo vivido recolocándonos.
Lo vivido serás
y ello te recompone, te restituye.
Restituida al Amor del que se nos desterrara.
Devueltos a su odio.

Il sole e l’altri Stelle
Dante
La Fin Amors che muove

Si de verdad existiesen los fotones como partículas

(amarse igual, poema 31)

Si de verdad existiesen los fotones como partículas
Estaríamos viviendo materia en la materia,
sopa en la que seríamos los tropezones,
la luz, el caldo.
Hechos de espacio vacío,
así son los átomos.
Y el fotón como partícula nos dice
que habitamos un abigarrado espacio
donde la luz, espesa niebla,
nos tiene sumidos o cegados
debajo de su duna
pirámide de rayos.

¡¿Estamos cegados por la luz?!
Qué contradictorio es todo lo que se nos enseña.
Unos ciegos cegados por la luz.
No es la oscuridad nuestro enemigo
sino ese relumbrón con aires de grandeza
que realidad decimos.
¿De qué los átomos vacíos
si habitan en ellos tantos fotones,
partículas virtuales
y otras lindezas de lo desconocido?
¿De qué la luz alumbra cuando ciega,
cuando tapona otras señales?
¿O no es verdad que los fotones están ahí,
pues si no pesan,
pues si su mensaje es algo
que ni siquiera percibimos?

Destartalados sueños
del no haber comprendido
ni casi nada,
aunque todo esté tan matematizado
que parezca captado
reproducido.

Destartaladas dinámicas,
cuánticas clásicas.
¿Somos un movimiento?
¿Cuanto existe se mueve?
¿No es la materia otra cosa
que el sonido de sus ruedas
engranajes
perfectamente camuflado
en el ser mismo,
perfectamente vuelto
el ser mismo?

Yo soñé una estática divina
donde no había que trazar trayectorias,
donde NO HABÍA CAMINO,
a pesar de que el poeta y Maxwell
y los Einstein de Newton
dijesen lo contrario,
dijesen que se andaba
y el camino era eso.
Yo soñé la quietud bajo el árbol de Buda
de ventanas abiertas a todos los lugares;
y ahí aparecías,
sin emplear paisajes recorridos
cuando el único interés es del que partes
y el destino al que llegas,
cada punto de referencia así
un lugar privilegiado.

Y entonces sí, materia tropezones
fotones caldo,
sopa del Universo todo
a ser tragada por los ojos hambrientos
en perpetuo reposo bajo el árbol de Buda.
No confundir reposo con inmovilidad
como hace la física;
no decir que el cero absoluto no existe
o que la luz viaja más deprisa que todo.
Existe el cero aunque no para quieto
pues se asoma a todo,
dinámica superconductiva
que atraviesa paredes;
existe otra luz que viaja más deprisa
pues es lo que somos
y no lo que desprendemos.
Lo que somos,
sin división en fotones
y átomos partículas.
Existen las fuerzas y las interacciones;
pero no es algo que nos abandone o nos llegue
sino simplemente que somos.
Tú debes estar en mí y serme
pues aun si no existes te creo,
me debiste crear porque te soy
y no hay distancia universal
recorrida entre ambas,
o están todas las distancias,
todos los caminos sabidos
en la sabia quietud de la estática Buda.
Mayestática por ello.
Con balcones y andenes de llegada
A TODO.

viernes, 19 de febrero de 2010

La memoria está en todas partes del cerebro

(amarse igual, poema 30)

La memoria está en todas partes del cerebro
como Dios en cada rincón de su mundo.
La memoria la identidad
el ser quien eres.
Y como con él te amo,
con este ser ¿a tu medida?,
de ser quien soy habitas el Cosmos que conformo
Diosa o Amor repleta de misterio.

Difícil rostro que me gusta tanto

(amarse igual, poema 29)

Difícil rostro que me gusta tanto
¿Qué belleza te encuentro?
Rasgos angulosos.
Cuchillos no caricias las mejillas.
Así me entra hasta la entraña
esa presencia tuya hermética:
cala profundo
tormenta de verano.

Precioso semblante
a mi mirada vértigo
¡Que me despeño por el granito blanco
laderas facciones de tu cara!
Sujétame al lago de tus ojos,
mirada lazo.
No me dejes caer.

No me dejes caer: Mirarte
sin que me mires como:
de forma parecida.

No me dejes caer:
soltar la lengua pluma
llamándote
y que mis ansias de comunicación
no encuentren
la palabra respuesta salvadora.

Sintonízame:
Siéntate a mirarme.
Desprecia otras mediáticas distracciones;
y tómame.
En tu regazo letras, vida,
léeme, pálpame.
Acarícienme tus ojos.
No seas abismo, Amor, lejana,
carne distante de mis dedos,
noche;
se valle en el que al fin reposamos de la caída,
incólume,
día se,
la luz en la ventana
para dedos o versos que se acercan
con su pasión despacio
con miedo de despertar al mundo
que castiga los sueños.

Abismos tus ojos,
pero para una caída libre, consentida, buscada.
Si ahí está la vida ¿cómo no dar el salto,
el gran salto,
salto desde el pleno juicio
que qué locura quiso no cuerdo?
Salto como el suicidio
cuando se tiene claro
que no hay otra salida,
que ¿a qué esperar que el Amor triunfe,
si la Verdad que hará temblar al mundo
se encuentra siempre detrás del ser fiambre?
Primero muerto y después recompensado
con el placer de ver a cada cual en su sitio.

Y si esta muerte de carecer de ti
tiene por fin final y muero,
muero de veras en la caída de tu desamparo,
no habré perdido nada
y ganado habré idéntico Cielo
que si me amparas,
Dios por habitante y todo,
si me miras, si de veras me muero,
si me recoges en tus mullidos brazos
o me recoge el Alba amanecida
de vida tras la vida
que habrá de parecerse a lo que fuimos
y amamos.
Ojos abismos para hundirse
si es que no estás en ellos,
si dejas de estarlo,
si ya no es lo mismo.
Si no los siento lago recibiéndome
cristalino sibarítico
colchón de mimos plumas agua.
Si es que no estás, Amor siendo,
tú, mi Amor, en esos ojos.

De este miedo que presagia al perdedor
y dispone los precipicios mortales
agonías infernales
en unos ojos normales
donde buscamos Amor,
¡líbrame!
Amor líbrame.

Líbrame de los valles tenebrosos
al descorrer de tus párpados,
ilumínense siempre milagrosamente.
Líbrame de la inmortal espera
en la resurrección.
Hazme tu resucitada.

Me dices

(amarse igual, poema 28)

Me dices
Dame un marlborito.
Y yo, con esas ganas tremendas de responderte “preciosa”
cada vez que te dignas a considerar que existo
diciendo “estoy aquí” “vuelvo”
“todavía vuelvo” (¿a saber si mañana?)
te respondo “enseguidita”.
Pobrecita de la que se tiene que dar con las paredes
de la absurda realidad
calabozo hecho de capital de necios,
que para esas empresas siempre andarán sobrados de capitales,
no para publicar poesía,
no para permitir a nadie lo mejor de su libertad.
¿Cómo decirte lo que eres, o a mí pareces,
ya bastante, “guapa”,
en presencia de otros?
Y la lengua se enmohece entre estos hierros
de las sociedades embrutecidas
para las que cualquier verdadero afecto
fue siempre sospechoso.

¡Ah, estúpida sociedad dividida en sexos
y no en identidades!
Ni para los carneses ¿controladores
de qué delincuencias?
cuando todo delincuente se les escapó
y de maneras peores
que se canta en aquella zarzuela;
ni para los carneses es simplemente bastante
un nombre.
Tu nombre ¿para qué el sexo?
¿A qué controlador de las vidas
debió importarle nunca tus órganos genitales?
Sociedad dividida en órganos de generación
que a la degeneración conducen,
en vez de en almas.

El necio se apoderó de la realidad
y embadurnándola de su imaginación barro
nos convirtió en basura,
lo que él era;
y sigue el necio al frente,
en todos los puestos de mando.
Locos todos,
cuantos comulgan con la realidad lodo atropello,
como cuantos herejes locos
que por más que nos orillemos, nos orillen
al inoperante margen del mundo,
eso es lo único que obtendremos de él:
cieno que asfixia nuestras bocas.

Mundo con muros o sexos así concebidos
que nos apartan de la dulce libertad.
¿En qué te ofende mi corazón
alzándose iluminado
cuando la noto cerca?
El Amor es un insulto a la necedá
oscuridá del orbe
que pagamos de un modo desmedido
los locos que andamos por orillas
como se camina sobre fuego.
Lo pagamos: Pareciéndonos,
callando cuando gritar debemos, debimos,
aunque nos incinerasen.
¿Te parece poco castigo
acabar pareciéndose al enemigo,
nada de frondosos bosques sentimientos
si silenciados,
mejillas secas de las tormentas de las lágrimas
cuando estamos conmovidos?
Hasta asombro me produce
estar enamorada y atreverme a escribirlo.
Escribir nuevamente,
vicio que acaba con el que escribe
sino le procuran la salud del le publican.

Hasta me pregunto:
¿De verdad te amo
o solo te tomo de pretexto
para encender la máquina que compone textos,
mano que escribe sin saber para qué?
¿Para enamorar a una oyente que eres tú?
-¡¿Y te parece poco?!
Contestas antes siquiera de saber que lo digo.

No puedo proponerte matrimonio

(amarse igual, poema 27)

No puedo proponerte matrimonio
Porque además de que te reirías,
tienes novio.
Novio desde el que amenazarme con un “NO”.
“NO” estrangulador del “SÍ” que abrió paréntesis.

….Tienes novio.
Me parece mentira.
Te imagino con otra mujer al lado para siempre;
pero nunca la ortodoxa mujercita
del novio a los portales.
¿No puedes aparcarlo en un parking de lujo
para que no proteste?
Búscale una mujer rica.
Quédate libre
como están las mujeres realmente bonitas.
Casadas con su libertad
como antes con Cristo,
prometidas a esa fidelidad.

Búscale una mujer rica.
Aunque ¿más rica que tú?
Dudo le encuentres manjar más dulce.
Ese fondo de almíbar
debajo de la áspera cáscara de tu naranja,
jamás vi nada mas fiero que tu seriedad.

Mala estrella en el amor la mía,
el abuelo Saturno echando su guadaña
desde la casa cinco de mi carta astral
sobre el cuello de cisne
de todos mis enamoramientos.
Que siempre me encadena el corazón
la inalcanzable dulzura
del árbol más prohibido.
Si fuese tan sencillo como en el Paraíso
ir y tomar la fruta del Amor
que pende del árbol de la Sabiduría
¡y que caigan maldiciones del Cielo!
Pero ¿quién le echa el coraje a proponerte
lo que de mí te alejaría,
ese tu nadar entre dos aguas
y procurando que no se toquen?
Y si perder tu corazón de mujer
que sería como perder algo peor que la vida,
¿de dónde este vale todo en amor como en la guerra,
intentar que el que pierda sea otro?
Hay bienes más inestimables que el seguir respirando:
por ejemplo el que tú respires
y el que lo hagas sin agobios?
¿Cómo arriesgar el poco por el todo,
esos furtivos instantes, robados a todo,
en el que se cruzan nuestras vidas,
se entrecruzan unen tan mágicamente,
un nudo nuestros cuerpos?
Ese indisoluble sutratman, cordón de luz
que te impidiera marchar sin arrastrarme
quiero imaginarlo,
así de prieto el nudo.
Mi palabra lazo, ¡tentáculo!,
para abrazar tu cuello.
¡Tente! viborilla
no serpentees más por extraños jardines,
no me condene al silencio,
pesada carga,
otra nueva partida.

Me enamoran las frutas más sabrosas,
¿que Saturno destino me sustrae
para delicia de otras bocas?
¿Y qué pasa con mis dientes?
¿Careces corazón de dentadura?
Sí, si en la conjugación entran órganos de otra especie,
esa especie que también tiene alma
y entonces tiene la de ganar en todo,
aunque almas y almas no sean comparables.
¿Jamás hubo alma igual a otra
aunque sí rostros parecidos?
¿No es en este amarse igual
nuestras almas la misma?
¡Por la dorada boca,
todo labios, mejillas,
prolongándose al cuello
y más allá!
Por esta dorada boca
que ahora mismo ignora lo que pienso
mientras la devoro,
mientras me lo mismo,
¿acaso no es la misma nuestra alma?

Por la dorada boca,
todo labios, mejillas.

Suave lomo verde

Suave lomo verde
pecho verde de espigas
para pasar la palma de los ojos
mirada mano abierta recorriéndolo.
Caricia otorgada que vuelve hacia nosotros,
boomerang-Amor,
boomerang-buenos-sentimientos,
espejos del destino multiplicándolos,
galería de encantos…
Quien pudiera creerlo definitivo.

Suave lomo verde, pecho verde,
cabellera.
No hay sol como mis ojeras devorándote
para antes de que llegue el día.
Día en el que bajo tus cabellos
repose, y el seso vivo que lo alimentara,
igual que necrógena materia;
día, y muerto ya el cerebro que lo alimentara,
necrógena materia,
necrógena materia
y nunca más los versos debajo de tu pecho
volando de tu lengua,
corazón apresado en lápida de espigas.

Y suave lomo verde, pecho verde, cabellera
….No hay sol como mis ojeras.
Como ¿para qué un prólogo si existe la mitad del libro para efectuar sus reflexiones actuales la autora de estos sentimientos-versos de la década de los ochenta del siglo pasado, por qué no dejar que diga ésta lo que siente-piensa ahora?

Pues siente-piensa, que si aquellos u otros sentimientos de los años que fueren, época la que sea, sentimientos ideas, y fuere la que fuere la mano que lo escribiese, máxime si a lo humano concierne y no a la deshumanización, no merecen el ser rescatados de la perdición del anonimato, ¿qué lo merecería?
Hay una frase por ahí que lo dice: Quizá no esté de acuerdo contigo, quizá no sienta igual yo añadiría, pero estaría dispuesta a dar mi vida con tal de que tuvieses la oportunidad de expresarte. Dispuesta a dar su vida por su expresión propia estuvo siempre la autora, y de hecho la dio ya que nadie más estuvo dispuesto a eso. Y ni a eso, ni a menos. No hay que dar vida ninguna, cuando de lo único de que se trata es de ser justos, de aquello jamás alcanzado en idioma alguno, intelectualidad ninguna, ni siquiera en sociedades pretendidas libres: la sagrada IGUALDAD DE OPORTUNIDADES.

Y también piensa-siente la autora y hay que resaltarlo, o se pregunta: ¿Dónde fue aquella maravilla del estar enamorada, ESTAR ENAMORADOS, y de persona concreta, no hablamos del amor a lo que se hace, escribir en este caso, o del amor a nuestros animales de compañía, o hacia los amigos que tuvieres, si los tienes, o hacia la familia, esos afectos tan consustanciales al ser y que hasta los mismos criminales sienten, algunos al menos? (Recuérdese al gran genocida por excelencia Hitler y el afecto conmovedor hacia su perrita procurándole una muerte digna antes de que sufriese el horroroso destino de los perros y gatos abandonados. Ya sé que más le hubiese valido sentir lo mismo por los humanos y que su odio hacia aquellos judíos de la Academia de Artes de Viena que le desaprobaron en sus aspiraciones artísticas suspendiéndole, no le hubiese conducido a la monstruosidad de pretender exterminarlos a todos ellos, le hubiesen desaprobado o no, y que su exaltación hacia el estado que le concedió un poder que hacia casi todos se niega dentro del seno del país que habitamos, no le hubiese llevado al orgullo enfermizo de pretender ponerlo por encima de los demás estados conduciéndolo a ese igual holocausto que son las guerras) ¿Dónde fue aquella maravilla que ella sí nos pone en contacto con las capacidades superiores de esta humana especie a la que pertenecemos: ESTAR ENAMORADO? Y recordemos aquí al Jesucristo del que hablase Oscar Wilde en su conmovedor testamento o amarga carta al que fuese su amante “Balada en la cárcel de Reading”, viendo a ese Jesucristo como el prototipo de los AMANTES, en lo cual coincido. Pues recuerdo mi sueño REM -no sueño aspiración- de mi primera juventud bastante antes de haber leído aquella epístola-denuncia, en el que aparecía un cerebro humano, casi una mitra, tanto hubiese crecido el volumen craneal (ese que ahora hemos comprobado crece mediante el mecanismo de evolución descubierto por la dra. Anne Dambricourt, la distinta disposición y forma del hueso esfenoides, esa mariposa de la evolución en la base de nuestros cráneos a la cual se debe la configuración de éstos y por tanto del cerebro que contiene), cerebro adornado con una cinta rodeando la frente, en el centro de esa cinta, centro de la frente, una mariposa, sí como la curiosa forma del esfenoides del descubrimiento de la dra. mencionada en el paréntesis, sueño en el que a la par de esa imagen se decían estas palabras: Las condiciones superiores del cerebro humano se alcanzan mediante el amor. O frase parecida (Ya se verá exactamente cuál, cuando, dentro de este mismo perfil, cree otro diario dedicado a ese otro libro impublicado mío escrito en mi primera juventud y titulado “Cinqcur”, en el que se relataba este sueño y otros cuatro más acontecidos durante las mismas fechas)

¿Dónde fue aquella maravilla que ella sí nos pone en contacto con las capacidades superiores de esta humana especie a la que pertenecemos: ESTAR ENAMORADO? Y vuelvo a recalcarlo para reclamar sobre lo mismo la atención. Tanta preocupación, más que de las personas que incluso la padezcan, de los especialistas en la salud, así denominada, sexual por las disfunciones eréctiles o las frigideces y lo nocivo que por las mismas puede afectar a la vida y carácter de los afectados. ¡¿Y dónde la misma preocupación por esta peor disfunción o frigidez del no poder enamorarse?! ¿Dónde los especialistas, dónde el poder consultarlo, dónde los remedios los tratamientos? Cuando disfunción más peligrosa si cabe, si estudios antiguos y modernos coinciden en lo mismo: Que más hormonas pone en circulación, más torrente de funciones fisiológicas se desatan con el desatendido, cuando él no se da, ENAMORAMIENTO, que con la simple, y de sobra atendida, atracción sexual.

¡Cuando para más INRI es considerado el mentado ENAMORAMIENTO, él como enfermedad! ¿En qué sociedades de tarados habitamos? Así nos va. Desde luego sin capacidades superiores de la mente humana puestas en ejercicio, desde luego propiciando desde la falta de las mismas las vidas grises, penosas, las sociedades atestadas de corrupción e injusticias ¡y dentro mismo de las sociedades más avanzadas de nuestro tiempo!

Esto es lo que piensa la autora respecto a que después de aquella mujer llamada igual que ella a la que amó, hubo otra, la última, que fue capaz de desatar la misma euforia, los mismos sentimientos sublimes, haya quedado incapacitada por los traumas (YO CREO QUE LA MÁS PENOSA DE LAS ENFERMEDADES PSÍQUICAS, QUE EN LA TRAYECTORIA TODA DE NUESTRAS SOCIEDADES, MISERABLES, ¿DÓNDE LAS JUSTAS SI NI EN NUESTRO PRIMER MUNDO?, SE MANIFIESTA, ESTA DEL DESENAMORAMIENTO Y, EN SU DEFECTO, PEOR AÚN, DE LOS ENAMORAMIENTOS QUE JAMÁS SE PRODUCEN, PACIENTES DE LO CUAL TANTOS Y TANTOS) del DESENAMORAMIENTO para volver a SENTIR IGUAL, SENTIRSE IGUAL.

jueves, 18 de febrero de 2010

Voy por las calles como los locos hablan

Voy por las calles como los locos hablan
mascullando versos.
La creación es un lugar sombrío
donde no crecen compañías
aun si allegro cantábili.
Doy todos mis novelescos versos
todo el gastado idioma
y cuantas obras tiene
que soledad propician
propiciaron
por la perfección de ser sin verbos
y ser la luz que imitan,
la sangre libre de mortificaciones
aire libando de la vida
y no el enfermo humo de esta cajetilla.

Si tú supieras que eres

Si tú supieras que eres
una gota de nácar,
aceite perfumado,
eco, onda en el agua,
segundo avasallando mis 24 horas
o resto gris del día.
Si te supieses bombilla o luna
que ilumina mi casa,
cuánto te reirías.
También me río yo a solas
sintiéndote cascada,
pequeña gota de rocío
debido al tiempo que pasamos juntas
juntas y a la intemperie.
¿Se puede cultivar al abrigo de esa leña
ningún amor
minúsculo mayúsculo?
Pero mágico segundo-luz
se multiplica como el escalofrío
a través de las horas desmañadas
en esta soledad de espinas;
y, si quieres, espinacas,
pues eso hay para comer.
Popeyeándonos
ya que no te torpedeo,
a dieta de anacoreta
pues que recreo-clavo
la atormentada frente
con tus rayos de luna,
recuerdo que has dejado,
imágenes grabadas
en mi circuito neuronal.

Cometa, cometa más que luna,
no cometa el pecado de mal adjetivarte,
pues pasas envuelta de todos los colores
y cual aparición neblina
desprendes aromas de las flores
y ardes por tu cabellera.
Y te vas, te vas como los astros
arrastrando tu esfera incandescente
y te llevas de los hombros prendida
la luz que me era propia
para tocar a más.
Pedazo de egoísta.
Sumisa a tu tirón gravitatorio,
qué apagón se denota
en la calle que vives y laboro
cuando trasladas tu presencia
a otra privilegiada Vía,
Láctea que será entonces,
llevándome de satélite polizón
¿sin siquiera percatarte?

¡Oh Amor que me tienes,
nos tenemos,
harían falta dos para sujetarlo,
pedazo de catedral de luces
que cada día me inspiras
contratas para que te cantee!

Aquí estoy canteando o roturando
o cantando entre dientes
camuflando la obra
ante la espía concurrencia
que pienso que me lapidaría
si supiese que me dedico a estas labores.

Te vas como los astros;
pero me queda en la pupila
la herida de tu luz,
punteada bóveda celeste,
puntitas de alfileres
para después del sol
que me mantienen viva,
aunque me aconsejen
que corro el riesgo
de quedarme ciega.
Que me mantienen viva
la imagen más querida
o sol de aparición.

¿Sienta bien que te amen

¿Sienta bien que te amen
desde alturas imponentes
regiones que no pensabas que existían?
¡Como rejuvenecería de verme amada así!

Como quisiera ser amada.
Te amo.
Como quisiera ser amada por otra mujer.

….Y ya estamos con las diferenciaciones.
¿El amor tiene sexo,
o eso era cuestión de genitales?
Parece ser que el alma tiene sexo,
los ángeles:
Como quisiera ser amada POR OTRA MUJER,
no como quisiera ser amada simplemente.
Y hasta pudiera darse,
aunque más imposible,
que el sexo guarde su pequeñita alma
allá de su almario al fondo,
y más valiera que la cultivasen,
le diesen la oportunidad de crecer
y desapolillarse.

No podemos construir el Cielo

No podemos construir el Cielo,
ya que sí orgasmos que a nada conducen.
¿Cómo no encerrarnos en nosotros
los que buscamos lo contrario,
que sí lleven a algo los órganos funciones;
estamos acaso en nuestro medio?
Vuestro es el mundo desde el principio,
¿habéis abierto alguna puerta?
La fuerza sexual hecha para preservar genes
sigue empleada para lo mismo
y me temo que ahí involucionará
en vez de subirse a los anchos balcones
de estar enamorado,
así el alma encantada por esa fuerza,
o a las estrechas cumbres de lo igual
para ver si desde allí se dominasen mundos,
mundos que obedecen al amor
como escribiese el Dante
y son capaces de parar en el cielo
las estrellas de Schwarzschild,
sin agujero negro que te devore
sino fontana blanca de la que manes
te envuelva
con una Nueva Ciencia
un verdadero Stil Nuovo,
un ya Otro Mundo.
¡Y están en éste
y la penuria de orgasmos
no los descubría!

Si yo fuera pintor

Si yo fuera pintor emplearía
sólo el azul del mar en mi paleta
y el verde de los campos.
El infinito verde,
como la vida, tantos,
y el azul que lo envuelve:
seno materno manto.

Si yo fuera pintor.
Mas como soy poeta,
un sudario de algas y de espumas,
echad mi corazón al mar.

Sólo los vivos pintan.
Los muertos escribimos canciones
de inaudibles melodías
ahogadas por la algarabía
sordera general.

Leo

Leo en el “Muy Interesante”,
a ver si así se enteran los salidos,
que es más afrodisíaco el romanticismo
que el sexo a secas.
Y nos dejen de ver como tarados
para que dejemos de percibirlos
monstruos sífilis.
No nos gustan los malos pasajes,
malos rollos, de un día o de milenios;
dejen de perseguirnos con sus penes enhiestos
cual si quisieran a ellos inmolarnos,
nosotr@s que no pretendemos que cambien
sino que nos dejen tranquil@s.
Cada cual a su sexo.
Pero no debe darles muchas satisfacciones
cuando aguardan embozados fuera de sus lindes
para ver de llevarnos a su terreno.
Yo no invado el tuyo sexo instante,
apártame tu peste,
¿qué te atrae de mis rosas?
¡Si no las consideras naturales,
¿a qué esa perra con rozarse
de su aterciopelado tacto?!
¿Los contrarios se atraen?
Tampoco siempre
y tampoco en esto.
No existiría yo y existo;
no el amarse igual
y se está dando
y se dio a pesar de las persecuciones.
¿No será por cierto maravilla
cuando no se cambia
ni con los tormentos?

Apareces cuando menos te esperan

Apareces cuando menos te esperan
cuando se acaba la música,
sin pórtico de notas
que derrochen melodías a tus pies.
Vienes acompañada de alguien con tanta suerte
como para tenerte al lado el día a día.
Tenerte así que sería no precisar ningún tesoro,
no esperar a que te toque jamás la lotería;
no codiciar más sueños.
Tenerte significaría la poesía conseguida
más perfecta
y detestar la pluma que no trace emociones,
que no sirva de espejo a tu latir al lado,
y esa piel dura del árbol
que son los folios incólumes,
esculpida a corazones,
más que los bastos que pintan
algunos en sus renglones,
muchachadamente escribiendo
como los niños.

Tenerte así significara
detestar las ambiciones
que no tengan su meta
en la Verdad más grande,
la ciencia más pura,
las palabras más justas
más lumínicas.

Muchachadamente escribiendo,
como me incitas,
como te gusta leerme,
cual si saltase
del Nietzsche aquel
su Zoroastro,
profetas saltarines
y no filósofos salteadores.
¿Recuerdas que te dije
que yo le veía así:
profeta saltarín
filósofo salteador
y la rabia que te daba
lo misógino del personaje
y yo te escribí aquello
en una servilleta:
“Federico, es tu nombre femenino,
Paz,
¿a qué tanto encono con la mujer?”
resaltándote su homosexualidad
no admitida,
sus bigotones desperdigados
por aquellos lupanares
que le matasen más que su hermana
su madre,
más que aquella matahombres
que fuese la Lou Salomé?

No ha habido música para recibirte
cuando llegabas;
pero haya palabras ahora
que acompañen a las mías,
más si dicen de mí tanto
como las propias:

“Estoy sentado en actitud de espera,
rodeado de viejas tablas rotas
y otras nuevas a medio escribir…
¿Cuándo llegará mi hora?
La hora de mi perdición y ocaso.
Pues quiero regresar una vez más
al lado de los hombres.
Es lo que ahora espero,
pero es preciso que de antemano
me lleguen los signos anunciadores
de que es mi hora:
el león sonriente con el enjambre de palomas.
Esperando, hablo como el que dispone de tiempo,
me hablo a mí.
Nadie me cuenta nada nuevo:
Yo, pues, a mí mismo me cuento.”
De viejas y nuevas tablas 1 "Así hablaba Zaratustra"

Ángeles labios me has mandado

Ángeles labios me has mandado
para pesar sobre mi boca
con cuerpo de delicia.
He sentido el calor de tus labios
cálidos pétalos transparentes,
¡rosa transparente!

Es un alma de carne,
que ya dije,
amor mío, mujer.
Es tu carne de alma,
que es más alma la carne tantas veces,
¡que tu cuerpo es espiritual!,
que mi espíritu es carne de tu carne
…que sólo la muerte puede distanciar
lo que fue-es-seguirá siendo uno,
lo mismo,
alma mía de carne,
madre, amor mío, mujer.

Que mi espíritu es carne,
eso que hace posible
cuanto existe y es bello
y que llamamos alma.

Creo en el Amor que habrá de transformar al mundo,
sea o no sea yo su sacerdote.
Oro cada segundo, escribo,
por su triunfo,
triunfo mío,
de ti,
todos.
Creo en el Amor sobre la muerte,
tan fuerte como lo dijeron;
el sol que nos alumbra convertido
en la Verdad que asombra
y de ello ilumina más;
creo en la luz negra
que ni todas las profundidades
del abismo apagaron,
esa luz como las violetas
que está ultra el visible.
Creo que prendidos todos a sus rayos,
cuentas de ese collar que une
daremos a la caza alcance por fin.
La Verdad engarzándonos,
somos perlas nacidas
de su garganta eterna.

Un éxtasis labial
dijo que tuvo.
Y cierto es:
Véase lo estático.
Pueden allí apedrearla
recubrirla de harapos.
En fin,
esas distracciones de que gustan.
Alguien la llamó Santa Caramelo.

Las sonrisas que me dedican y dedico

Las sonrisas que me dedican y dedico
Vienen y van de ti a ti.
Pájaros tiernos de un boca a boca
en vez de nido.
Sobre tu pecho alas se posan.
Quiero dedicarte labios entreabiertos,
corazones buscando corazón.

Pensar en ti me vuelve
la dulce santa carmen que siempre he sido,
este dulce de celebración infantil.
Santa carmen dulce, vuélvete dulce,
dime que sí.
Amada mía, de mi mismo nombre…
Puedes ser tanto.
De mi mismo nombre.

La mejor forma de acariciarte toda

La mejor forma de acariciarte toda
es empezar por los oídos
afilando la lengua
como se afinan los pianos
hasta conseguir el más nítido tono
caricias de sonidos,
estéreo digital compact:
acordes con los tiempos los sentidos.
Estemos en la onda en algo.
Pues sí que caro cuesta
el amar a deshora
y sin técnica alguna:
Hacer el indio con estos garabatos
que aspiran a poema en clave de sol
….y sombra, y asombro me producen,
más que a ti,
dolores de cabeza
y otras magulladuras por los pensaderos
de saber si el Yo primero
que fue siempre Amor
se cumple en su segundo Yo,
y venga a ser de ese yo
si ni último primero
al menos el más Amor.

¡¿Será posible que sea tan idiota?!
La mejor forma de acariciarte toda…
¡¿Quién eres tú, soy, somos?!
¡¿Qué es esto que por Amor llamamos
y nos convierte en locos genuinos?!
….Pero sigamos con el concierto en Re-locura.

Palabras de cristal tan frágil,
notas de agua danzarinas.
Se escurren por tu cuello,
escalan tu barbilla,
médula abajo médula arriba
hasta el más íntimo centro.
¡Y allí, clavado!,
el sonido exacto
del decir perfecto.
Rimas y corazón latiendo juntos.
Vida : Versos

Palabras agua,
frágil cristal del sueño,
torres alzándose a la luna
y soberbias cayendo.
Cayendo, levantándose,
surtidor de fervores
aspirando a ser nubes,
algodones de nuevas fantasías.
Cristal de sueño rico en auroras,
puede romperse en mil pedazos
y los mil serán soles
mágicas lunas alumbrando.

Palabras agua.
Cayéndose o callando.
No escarmienta la vida que hace versos,
no escarmientan los versos que hacen vida.

Palabras agua
para asombrar al mundo con su fértil caída,
pues siempre alzándose de ese rompiéndose
en espejismos tantos,
nuevo alimento para la sed
que no sea llanto
sino ballet,
este que gira con míster Chopin
y es él tan Sílfide.

Mas veo, no Amor primero
tu yo segundo, esto que soy,
no tu Amor último,
tampoco al menos tu más Amor,
veo los años como un desierto el sucederse
tras este idilio,
y se me para el ritmo de orquestación,
se me invisibilizan las Sílfides:
ángeles versos ayunando
de nuevo a dieta de pesadillas
hasta que de nuevo cielo y nuevo rostro
descienda la gracia,
pues no enmudecería tu “no” su alma
como mi “ni tu primero ni último ni más Amor”
habrían hecho que enmudecieses
o no escuchases
el stil nuovo que te destilen,
un nuevo Sí resplandeciente
a dos dado,
aunque no de dios venido
por mucho que la Biblia se empeñe en aquello
del “Vendrán a mí de dos en dos”,
como si no fuese más cierto que de cuatro en cuatro
¡y de tropa en tropa! o en tropel.
Pero esa ya no será mi sonrisa arcángel
que la carne espera
sino mueca,
esa boca que tuerce el destino
empeñado en introducir bocas y bocas
donde sólo dos bastan.
….
¿Ya no te gusta mi discurso,
ya no danza la danza
de la irisada espuma
pies de plomo del pesimismo pésimo?
¡Ay pilluela!,
diga usté lo que tema
y sabré a qué atenerme.

Ahora (aparte, para mis reflexiones)
temo que habré de guardarme,
una vez más, del Dios que nos confunde
Amor negándonos,
que seamos Amor pidiéndonos.
Serélo o danzarélo para mí
…. Como los locos genuinos.

Arte de Amor - Arte Mayor

Arte de Amor
Arte Mayor

¿Quién puede poner
pintura palabra a un rostro,
piedra a una sonrisa,
música a unos ojos?

¿Cuál es el arte,
de quién?
¿El hombre se enamora de lo que pinta,
blasfemo Onán,
o de la Obra de Otro?
Mayúsculo autor
de obra mayúscula.
¿Qué más verso que tú,
airadamente,
sonrientemente,
dulcemente?

Un recreo mirarte
aquí escondida,
detrás de mis gafas o mi nombre
que pueden ser los tuyos,
guapa, guapísima,
o “qué bonico eres”,
si lo prefieres,
que me dijo la gitana aquella.
¡Qué bella!
¿Tú te escondes
detrás de tus gafas
o tu nombre?
¿Tú me pillas?
Yo te sorprendo.
Lo sé.

¿Tú te escondes
sin que sepa lo que estás sintiendo
como en este instante mismo desconoces
lo que siento yo?

Te veo
Y eres más misterio para mí
que las pirámides de Egipto,
¡que toda Alejandría
con sus bibliotecas!,
más misterio que el de los aceleradores de la física.
Te veo.
Y me sobran la relatividad los cuantos
y la torre de Pisa.
Leonardo y su Monna.
Y hasta Pirandello
que ahora mismo leo
no sin risa.

¿Cuál es el arte,
de quién?
¿El hombre se enamora de lo que pinta,
blasfemo Onán,
o de la Obra de Otro?
Mayúsculo autor
de obra mayúscula.

¡Hay que asomarse al Cielo!
-Yo diría a todos los artistas-:
Estar enamorado.
Ningún Arte como éste
te hace soñar el Día del Juicio
¡y que se acabe todo!
QUE TODO DÉ COMIENZO
del modo que lo quiso el Mayúsculo Autor,
DEL MODO QUE QUEREMOS EN EL FONDO.
Quiero que sólo mirarte
sea mi Arte;
quiero que sólo decirte
que me digas.
Como se dicen las coquetas flores,
de aroma a aroma,
de púrpura a violeta,
mandando sus mensajes por la brisa.
No quiero carteros ni cocineros
ni astrónomos,
si sumas en tu Arte, mi Arte,
sumamos,
las galaxias todas
los campos y las villas.
Si hemos llegado a ser como los átomos,
los espíritus,
que soplan donde quieren
y, sin incertidumbres,
todos sabemos dónde están,
¿a qué esperamos para dar el salto,
el gran salto?
Tu mano, de tu rostro de tu boca de tus ojos,
me ha llevado a esto.
¿Acaso quiero yo salir?
¿Queremos? ¿Quieres?
¿No lo pararías ahora todo
inaugurando así la Eternidad?

Y en un instante puedes
lo que la suma de las inteligencias de los siglos
no consiguieron nunca.

martes, 16 de febrero de 2010

Ese azul de tu vestido

Ese azul de tu vestido
oleaje entre tus piernas.
Ese azul ¡al rojo vivo!
que te abrasa la vista
y que no quema,
como si hubiesen trasmutado
todo instrumento de inquisición
y estos sirvieran para mejorarte,
clínica estética gratuita,
en vez de mutilarte.
Pero rabia y amargor da
verlo partir
bajamar hacia otras playas
con más suerte.
Y notas la lengua de cemento
como si un ladrillo
fueses a poner en esta casa
del poema del aire,
esta lengua que no canta
al ritmo de las taladradoras
que ahora mismo se pondrán a sonar
nada más te hayas ido,
en un empujarte a construir improperios
en vez de versos tontos a la luna,
al azul oleaje entre tus piernas,
blasfemias en lugar de versos
al compás de la taladradora.
¡Maldigamos al dios que te pasea
el Paraíso por delante,
en un instante,
para quitarlo a continuación
como siguiendo un ritmo diabólico
de sístoles diástoles insostenibles
hasta explotarte los ventrículos
aurículas!
¡Maldigamos la luz que resalta la Belleza
y nos insulta retirándola
como si fuésemos indignos de mirar!
¿Quién lo es?
¿Quién es digno de mirar y recrearse
en aquello que se sustrae a otros,
qué les capacita para tomarlo?
¡¿Son acaso dignos todos estos mierdas
que aquí aparecen,
en la prensa tan sucia
en las revistas de los colorines?!
Ahora mismo estrellándolas, me digo.
Lástima de bosques talados
empleados en multiplicar sus sucias getas.
¡Y que yo deba venderlo!
¡Yo, así empleada
cuando más me merezco su lugar
y ellos el mío!
Este lugar de servidumbre
tan a su medida,
ellos que nacieron siervos
de su imbecilidad
pero con la suficiente astucia
para cambiarnos los papeles.

La poesía no vende,
no merece ocupar el liderazgo
del papel prensa inmoral embrutecido,
el lugar de ese insulto a toda inteligencia
que es el mundo de los famosines,
esa fealdad sin límites
que se llama a sí misma glamurosa.
Y tú, luego cuando vuelvas
te lo pregunto,
tú que compras a diario las noticias
quizá otra servidumbre más hacia tus jefes,
¿dejarías de tirar a la basura ese dinero
para emplearlo en comprar,
por ejemplo, los versos que te digo?

Poemas de desechar
como estas hojas de diario,
quién pudiera escribirlos,
¡quién pudiera escribir como se vomita!

Ese azul de vestido,
oleaje entre tus piernas
me recuerda
quién soy y dónde me encuentro:
Ángel caído en las tinieblas
pues perdió su mundo,
¡del mismo vientre de su madre
se lo arrebataron!
Nos recuerda
que vivir es infierno
pues tomaron las riendas
estos puercos de aquí,
política economía fama estúpida;
que vivir es infierno
que al infierno morirse
va despacio,
¡hay que disfrutar los tormentos de la inquisición,
INQUISICIÓN,
sin que angélica mano la trasmute
en clínica de estética!;
y la Belleza, espejismo
que nos dimos las pobres grandes almas
para calmar los tórridos tormentos.

Ese azul
Ese oleaje
que nos condena con la vida
cargada como cruz
sólo por el hecho lamentable
de volver a estrecharlo con los ojos
en instantes efímeros,
por la ilusión de quedar sumergidos alguna vez
en un sintiempo un parasiempre.

Y mi esbelta paloma
que alza el vuelo:
Te veo y te retiras.
¡¿Y qué me importa el resto del paisaje,
urbano, sucio, ruidoso?!
¿Por qué perdida
en esta creación que no me suena,
verdadera imaginación de loco,
cuando la mía reúne mejores condiciones
para ser la de Dios,
la de las almas-cuerpos emergidas
a la luz de los soles
del Universo todo
y cuando el trozo de creación que quiero,
que si me faltara todo sobraría,
desaparece tras esos nubarrones
de la ira y la impotencia
del vivir cotidiano
puesto en grilletes
de esta aberrante falsificación?
O, ¡Amor!, ¡Dios mío!,
¿Añoro ser la oveja que el Cristo pastorea?
Al menos fuese un prado
y no retrete de la defecación
de cuantos le usurpan y me usurpan.
¡Recupérame Amor
de este laberinto de indiferencia helada
en el que me convertiré
para poder soportarlo
una vez se me caiga la pluma de la mano
por el cansancio, el asco!
Y si Amor es estar muerta, el triunfo:
Dame el Amor que borra
las fracasadas vidas
como rasga y arroja
los triunfos indebidos.
Por el azul oleaje entre unas piernas
resplandor rojo de unos ojos,
abre la Sala del Juicio
y dispón la balanza final.

lunes, 15 de febrero de 2010

Tú misma

Tú misma
-te escribía-
No decidas con crueldad.
Acuérdate de ti,
mi nombre,
cuando me apartes
o acerques a tu vida.
Recuerda qué es nuestro nombre:
Jardín de versos,
verbos, besos,
que es Carmen poesía
o verbo culebra de colores
paseándose toda
por las flores que enciende
o que la pintan
en simbiosis perfecta.
Besos verbos pétalos
enredándose a tu cuello
como la mejor de las gargantillas,
para ensalzarlo
realzarlo
mi preciosa jirafita;
mi amada es alta
y hay que amarla
mejor que darle el “hola”
de cada mañana,
o la hora
para que parta corriendo
al lugar do la esclavizan.
¡Malhaya la invención del trabajo
que no fuere amor que compartimos
gritándolo desde todos los terrados
convirtiéndolo en nube!
Mi amada es alta
y hay que amarla así,
desde esas cumbres,
no desearle felices abismos
de empleos estúpidos.

Esta mejor de las gargantillas
con la que te engarzo el cuello
a la vez que se introduce en tu oído
silbando como un pillo:
Tu nombre, ¡y en tus labios!,
para que puedas oír
su sonido magnífico.
Recuérdame Carmen
cuando decidas
acercarme o alejarme,
no con crueldad,
entona los jardines,
di su verbo,
dítelo a ti misma.
Lo so io lo so.
Del suo veloce volo…

Tú misma

Tú misma
Te imagino palideciendo de sorpresa
con mi carta en las manos
y no pasando más a recoger las noticias del día,
pues menudo notición te ha dado
la que al parecer vendía
la basura que vomitan otros.
Te imagino por primera vez sabiéndolo,
lo que cada mañana intuías,
que ahí estaba quien te aguardaba
como su sol de cada día
depositando sonrisas
rayos de su presencia
entibiando los helados amaneceres
que enrojecían sus mejillas.
Soles así cuántas desdichas calentasen
deshaciéndolas.
Soles así….

En fin, pasaste,
pasaste más a recoger las noticias del día
y a calentar más dentro.
¡Y témpano te decías!,
riéndote,
cómo pude imaginarte
sol lamiendo yelo alguno,
si tú así te sentías
y no por los madrugones
sino por tu entera vida.
Y yo, riéndome:
Pues yelo con yelo querida,
qué mejor para calentarse
qué mejor para derretirse
en la batalla de los profundos mares
que estas fricciones
a las que nos someten
los subacuáticos vaivenes
del agitado mundo.

Tú misma

Tú misma
Nombrar es dar la vida.
Por eso oír tu nombre
es un poco nacer
de entre los labios
de quien lo pronuncia,
lumínico alumbramiento
no del se me abre
sino del nace ello solo
sin ninguna violencia
en órganos ejercida.
Pero el sumun de todo,
es cuando puedes
hacer nacer a otro
de tu garganta
al prodigio de nombrarlo
y sentir que a la vez
te das vida,
te llamas,
te reconoces
en esas cuatro letras,
seis en nuestro caso.
Número por cierto
bastante desdichado éste
y el amarillo al que representa,
amarillo Van Gogh.
Trágico número solitario
como morirse lo es,
como perder la oreja
que escuchaba tu entraña
a golpe de tu propio mordisco.
Esa oreja lejos de su entraña
poema escénico que a Van Gogh dedicara
cuando pensaba que escribir teatro
o escribir cualquier cosa
era el trabajo de los que escribimos
y no el de relaciones públicas.

Tú misma

Tú misma
Es una situación ideal
esta de llamarse igual
que alguien que te cae muy bien.

Me imagino sentada al volante de tu coche
camino de mi casa a tu trabajo
(Otra nueva coincidencia que se nos otorga
en esto del unirnos divergirnos)
mientras aquí te dejo, a mí,
montando guardia permanente
fiel centinela de tu morada.
¿Trono o cárcel?
Una de dos suelen ser los domicilios
y nunca fiel reflejo de quienes los habitan.

¿Trono o cárcel?
Así los trabajos,
jamás reflejo fiel
de quien los desempeña.

Y en ese no reflejársenos,
imagino que pudiéramos,
cual si gemelas univitelinas,
tomar el sitio la una de la otra,
sin que para nada se percatasen de ello
nuestras familias respectivas,
nuestros jefes.
Nos ahorrábamos cada mañana
un trayecto desagradable
en auto en metro
y el dinero en ello dilapidado…
Además de divertirnos.
La patada en los huevos a tu jefe,
a mis clientes,
en nombre de la lesbiana
del fácil chistecito.
El asombro de nuestras familias
que nos encontrarían cambiadas
sin saber decir exactamente en qué,
ya que ciegos serían al cambiazo
tanto como ahora al conocimiento
de con quienes comparten domicilio.